Rico es el bocazas del cole. Sale castigado ya de noche en Halloween y se encuentra el pueblo entero hechizado: vecinos, tenderos y peques disfrazados arrastrando los pies como zombis. Entre él y su casa hay seis calles. Y solo lleva un balón.
Kick or Treat es un beat ’em up de scroll lateral con el espíritu de los grandes de 16 bits, con una diferencia: aquí no se pega a nadie. Chutas, haces vaselinas, voleas y toques con un balón que siempre vuelve, y cuanto mejor llevas el ritmo, más rápido vuela. Encadena golpes y suelta la Pirueta, un giro a cámara lenta que manda el balón rebotando por toda la horda.
Seis calles. Seis jefes. Un director enorme.
Cada calle tiene su jefe y su momentazo: una banda de repartidores en bici, un parque con niebla donde salen manos de las tumbas, un viaje en bus con un puente más bajo de lo que parece, un ferry del que los zombis acaban en el agua. En cada calle se esconde uno de los compis a los que Rico hacía la vida imposible. Encuéntralos y le ayudarán igualmente.
Da yuyu, hace gracia y nadie sale herido. Los zombis son vecinos hechizados que necesitan un buen balonazo para volver en sí. Y puede que al final Rico también aprenda algo.
Pixel art fino al estilo Mega Drive, 15 temas originales, tres calabazas doradas escondidas en cada nivel, e inglés y español desde el primer día.


